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Carlos Armero
posee sin duda una de las colecciones de pipas más impresionantes
del mundo. Una visita como la que realizamos a su casa en una
urbanización cercana a Madrid no
se olvida facilmente. Impresiona la cantidad (más de 3000 piezas )
pero sobretodo la calidad de las pipas expuestas procedentes de los
más recónditos lugares de nuestra geografía
planetaria.
Son pipas de
todos los materiales imaginables, pero todas ellas guardan la
belleza, la poesía y el recuerdo de sus antiguos propietarios. Pipas
con alma trabajadas con el saber de culturas ancestrales utilizadas
en rituales mágicos o por hombres y mujeres que forman parte de la
historia y la cultura universal.
Piezas
precolombinas de un valor incalculable, narguiles persas de metales
nobles,pipas de opio chinas con esmaltes y labrados en plata de una
delicadeza sublime, tallas de espuma de mar trabajadas con la
minuciosidad y el arte de los maestros vieneses del siglo XVIII y
XIX... piezas africanas de marfil , de porcelana del Imperio
Austrohúngaro con primorosas escenas pintadas... Un sinfín de
placeres juntos donde la vista se abruma de tanta belleza por
contemplar y la mente se dispersa hacia latitudes míticas más allá
del espacio y del tiempo.

Carlos Armero y el autor del reportaje, Vicens Lozano, junto
a la vitrina con pipas de opio de la China, pipas muchas de ellas de
bambú con incrustaciones de plata trabajada y magníficas miniaturas
pintadas.
La estancia es
muy grande, con amplios ventanales que dan al cuidado jardín donde
una pipa metálica de casi dos metros (procedente de África ) tiene
su leyenda . Esta pipa de ceremonial tuvo que ser embarcada por
Carlos en el avión dentro de un ataud. Así son las cosas de los
coleccionistas.
Carlos nos
comenta que si bien por algunas piezas ha pagado mucho dinero, la
mayoría son fruto de arduas negociaciones con sus poseedores ( jefes
de tribus, pastores, vendedores de mercadillos e incluso
traperos).

Pipa austríaca de espuma de mar del siglo
XIX
Carlos Armero
ama su colección y pasa horas en esa habitación cuyas paredes están
repletas de vitrinas con tesoros dignos del mejor museo del mundo.
Una colección que muestra con el orgullo de quien conoce cada una de
las piezas y la historia que existe detrás de cada objeto. Un
orgullo que no oculta tampoco el deseo de que esté al alcance del
público para poder mostrar en que consiste la Historia de la Pipa y
preservar para el futuro un patrimonio que pertenece a la
humanidad.
Esta colección
que me impresionó ya cuando la visité hace casi 20 años en el viejo
caserón que poseía su propietario cerca del Estadio Bernabeu, no ha
merecido la atención debida por parte de la administración ni
siquiera por parte de Tabacalera a quien ha sido ofrecida en
diversas ocasiones para que fuera el embrión del futuro Museo del
Tabaco; una asignatura pendiente y vergonzosa para España (el pais
que trajo al viejo continente la costumbre de fumar de los nativos
americanos ).

La Colección
Armero, de un valor artístico e històrico (sin olvidar el ecoómico )
incalculable, no puede ni debe desaparecer. Pero su futuro es
incierto. Su propietario la ofrece para la creación de un museo
abierto al público pero hasta hoy no ha obtenido respuesta en España
y su propietario no desea que salga de nuestro pais
.
 
Vista general de la Sala / Otras dos vitrinas con
pipas de espuma de mar y de porcelana
alemanas

Carlos Armero
trabaja en la actualidad en una nueva edición de su libro
"Pipas antiguas" que incorporará nuevas investigaciones sobre esta colección que nos
enorgullecemos en descubrir.
© Vicens
Lozano
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